LA QUINTA ESENCIA

Sobre la vida


Algunos dicen que la vida es un péndulo que oscila en función de un eje o punto cero.
A veces hay más cosas buenas que malas y viceversa; sin embargo, este punto de vista es incorrecto. Para experimentar una cantidad correcta de felicidad debes experimentar la misma cantidad de tristeza como pago. Por eso se dice que hay que aguantar lo malo para poder disfrutar lo bueno.
Cuando se dice que tras una mala racha hay una buena no es un decir. En otras palabras, si quieres ir a la cima de una colina para ver un paisaje desde lo más alto, primero tendrás que pasar por un valle profundo. Si no fuera así no sería justo.
Por el contrario, si estás destinado a descender por un camino de tristeza, para salir de él deberías realizar un esfuerzo equivalente a esa tristeza.



xxxHolic.

Sin la tristeza, la palabra felicidad no tendría sentido.


Cuando el mundo te dice algo y tu quieres creer lo contrario


Estoy bastante confundido.
Entre lo que quiero, lo que creo querer, y sobre todo, lo que quiero querer.

Me doy cuenta de que en este mundo hay mucha falsedad.
Se me rompen los mitos cuando veo la verdad. El mundo me da una patada en el culo y me estampa de repente contra un pestilente charco de realidad. De asquerosa realidad.

Creer es dar tiempo al tiempo. Algo que yo no puedo hacer.
Y mientras la impaciencia me va venciendo...


*
Además, ya he visto que nadie visita el blog; así que por favor, si alguien entra, que comente.


Corrió


Y corrió. Corrió como nunca antes.
Corrió sin pensar, tan rápido como le permitían sus piernas, agotadas por el peso de las experiencias pasadas, corrió como el viento, y entre sus pies se entremezclaban el agua, la tierra, el aire, las gotas de sudor...
Sólo oía el latido de su corazón, rápido, acelerado y descompasado debido al esfuerzo, el sonido irregular de su respiración, el viento silbando en sus oídos, el pelo mecido pro el viento azotando su cara, el crujido de la hierba al doblarse bajo sus pies desnudos, libres de toda atadura.

Corrió para escapar de su rutina, sus pensamientos, de su pequeño pero aun así infinito infierno personal, donde la realidad y la ficción se entremezclaban y no se sabía el límite.
Corrió para dejar atrás todo aquello que odiaba y amaba, corrió para salvar su alma de todo aquello que la corrompía. Corrió, y en su carrera dejó atrás campos, ríos y mares, montañas y valles, llanuras y desiertos. Corrió, corrió sin parar, sin nostalgia por todo aquello que abandonaba y sin la menor angustia del qué dirán o del qué haré.

Solo corrió, y por fin, y pro primera vez en su triste y agitada vida, alcanzó la libertad absoluta, desechando de todos sus pensamientos y rozando con los dedos las nubes, el cielo y finalmente, las estrellas.
Y entonces, y sólo entonces, detuvo su carrera, y con ella los latidos de su corazón.


******
Muchas gracias a Olga, por dejarme su texto.