LA QUINTA ESENCIA

Al mar...


Y desapareció etéreamente. Y cuando ya no quedaba nada más que la transparente brisa, comenzó a sentir que quería escapar. No lo dudó, y al momento ya se vio corriendo en dirección al mar. A su tan amado mar. Mentras los recuerdos lo balanceaban, ya le quedaba muy poco para llegar a su destino.

El agua ya le rozaba el cuerpo, y la sensación de libertad iba aumentando por momentos. Sentía como la felicidad le embargaba el cuerpo. Y en medio de su sueño; comenzó a sobrevolar el océano, sintiéndose en armonía con el agua y el cielo; sintiéndose el aire que los unía y a la vez los dividía.

...Siguió feliz eternamente...