LA QUINTA ESENCIA

Navidades, corruptas Navidades


La Navidad; esa época para juntarse con la familia, para cenar todos juntos, para sentir el calor del hogar...
Sí, amigos, la teoría es preciosa. La práctica es bien distinta...

Gastar, gastar y gastar.
Compremos cualquier tipo de regalo inútil, coompremos gilipolleces por doquier, hagamos gasto estúpido...
Sigamos la educación del Corte Inglés y las publicidades consumistas.


Claro que cuando eres pequeño lo ves todo tan grade, tan bonito, tan mágico... Tantas luces, las cabalgatas, la familia... El sueño de los Reyes Magos...

Pero una vez que creces te das cuenta de lo que es en realidad: Un gran mercado a escala mundial, donde las grandes empresas nos han hecho creer que es necesario comprar para pasar unas buenas navidades.

Navidades, corruptas Navidades. ¿Y el espíritu navideño? Aplastado por las empresas jugueteras, por los Ferrero Rocher y por todos los gordos cabrones disfrazados de Papá Noël.

Una gran venta donde se utiliza como moneda de cambio la ilusión de los niños.

Pero bueno, mientras se pongan unas cuantas estrellitas de luces de colores en las calles, todo está olvidado. Se pone uno su gorrito rojo y asunto arreglado.


Y mientras los de arriba contando el dinero.