LA QUINTA ESENCIA

Aquellos felices años



Y en el centro de la carretera, el coche.

Los años 60 brillaban en todo su esplendor.

Él y ella, Ella y él, los dos unidos en aquel viaje interminable cruzando el inmenso camino de alquitrán con destino a lo desconocido.
Ella, su melena rubia y graciosamente despeinada ondeando al viento, asomada hacia el cielo a través del coche descapotable.
Él, su pelo castaño con flequillo en un inconfundible estilo hippy, su pequeño 600 descapotable color azul envejecido brillando bajo la intensa luz del Sol de mediodía.

La carretera, cruzando el desértico paisaje de Estados Unidos.
Su amor, navegando con ellos en la aventura sin rubo, entrelazándose con la brisa y alzándose sobre el cielo demostrando al mundo qué felices eran aquellos felices años, demostrando la belleza del amor y la juventud, las ganas de vivir y que los sueños pueden llegar tan lejos como uno quiera...

Tras el tiempo...


Somos el tiempo que nos consume,
o ni tan siquiera eso.

Somos una sombra de lo que fuimos,
una sombra que crece a cada instante,
al tiempo que nuestra vida merma.

El presente se nos escapa de las manos,
y sentimos con horror cómo el tiempo
nos ahoga cada vez más en su letal abrazo.

E imponentes contemplamos como cada momento
pasa ante nuestros ojos, furtivo,
devorándonos hasta que de nosotros sólo quedan huesos...

Huesos sin vida,
huesos sin recuerdos.
Y tras ellos nuestra sombra,
perdiéndose en el tiempo...


No te asomes
a la ventana,
que no hay nada en esta casa.

Asómate a mi alma.


No te asomes
al cementerio,
que no hay nada entre estos huesos.

Asómate a mi cuerpo.


                         Miguel Hernández

Cabreado


Vamos a ver, vamos a veeer...¿Alguien me puede explicar qué mierda (sí, tal cual) es esto de "Acorralados"?
O sea, cogemos a los famosuchos del momento, célebres por hazañas como robar un furgón lleno de dinero (léase el Dioni), o una chica que dice introducirse collares de 90 cm. por su órgano femenino (quién por cierto creo que ha inagurado la nueva profesión de "acróbata vaginal" [se ve que con esto de la crisis la gente agudiza el ingenio y surgen trabajos tan `creativos´]).
Bien como decía, cogemos a estos engendros y los metemos en una casa asturiana.

Esta gente está viviendo ahora en uno de los lugares más privilegiados de España, en un bosque precioso rodeado de una naturaleza exhuberante.
Y se vana dedicar, según tengo entendido, a trabajar como unos granjeros al estilo tradicional.

Pase Gran Hermano y demás gilipolleces, pero ahora estos personajes (dicho con todo el desprecio) se van a dedicar sencillamente a trabajar como lo hacen cientos de personas cada día en este país. Pues cerca de ellos habrá montones de familias que se dedican a lo mismo, a cuidar de animales, algo que los participantes ven como algo inhumano y terrorífico pues no han visto un monte en su vida.

Y por desgracia, es esta basura lo que más audiencia tiene en España, no visto ya por las típicas marujas de patio, sino por cualquier persona (como mi madre, de ahí que esté tan informado).
¿De verdad es serio que en una sociedad culturizada y moderna como es la nuestra (en la que recuerdo, existen bastantes canales con una programación bastante buena, sin ir más lejos la 2 que es cadena nacional) lo que más guste siga siendo el cotilleo barato, los personajes esperpénticos que se revuelcan en el plató mientras comen como cerdos dirigidos por la aberrante señorita Belén Esteban?
Yo creo que no, pero visto lo visto creo que a la gente no le importa mucho...

En fin, que cada cual que desperdicie su vida como quiera.


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Cambiando de tema, hoy este blog cumple 3 años y 10 días (sí, se me pasó el cumple del blog),
Muchas gracias como siempre a todos aquellos que leéis esta página y sobre todo gracias por vuestros comentarios :)

PD: La nueva versión de blogger no me gusta nada de nada.


Un saludo a todos y hasta la próxima.

Sundays in love



...Y yo decirte que te quiero y tu sonreírme
(no sólo con la boca, también con la mirada,
pues las sonrisas más bonitas son las de tus ojos).


Y seguir caminando, quizá infinitamente,
por esa pradera imaginaria; pisando un césped
siempre verde (pues este es un sueño y las
plantas no marchitan) con los pies descalzos...


Porque nunca se hará tarde y siempre
viviremos el momento eterno, quedando
encerrados en apenas unos segundos el resto
de nuestras vidas,
viviendo esta etérea sensación...

El momento es ahora


Porque este mundo no sería mundo si no levántaramos la cabeza para ver el cielo que hay sobre nosotros. Para perderse en su azul infinito y buscarle formas a las nubes. Porque siempre se ocultará algún animal entre las espumosas habitantes del cielo de verano que nos arracará una sonrisa.


Y ahora corre, ríete, siéntete vivo. Porque el Sol está en la cúspide y nos ilumina, disfutemos de su luz. Sé libre, sueña lo imposible, improvisa tus planes, sigue tu impulso pero sobre todo ten la sensación de saber que merece la pena estar vivo, de que cualquier obstáculo es infinitamente pequeño en comparación con la grandeza de la vida. No dejes que nada te haga perder la ilusión, porque siempre te quedará algo nuevo que probar, alguien a quien conocer, y no puedes dejar que la vida pase ante tus ojos.

Sientes un escalofrío que recorre tu cuerpo de arriba a abajo. Es tu energía vital, tu espíritu pidiéndote que corras por la pradera infinita que es la vida como un caballo en libertad.
Hazle caso a tu instinto y aprovecha el momento, exprime cada día y duerme con la satisfacción de que no has perdido el tiempo.

      
        ¡Vuela alto y libre!

Surrealidad envolvente


La chica se sentaba sola, cubierta por algo similar a un antiguo albornoz, en aquel sofá viejo de la oscura habitación. No sabía si fuera de aquellas persianas por las que se colaban algunos tímidos haces de luz era mañana o tarde, ni en qué día (ni año) se encontraba, pero no le importaba.
Una bruma de leve calor inundaba espesamente aquella estancia casi cerrada, a excepción de una pequeña puerta entornada que daba a un pasillo de difusos parámetros.

Con todos sus sentidos mermados y como al borde de un profundo sueño, una pesadez progresiva cubría su cuerpo como un velo acogedoramente aprisionador.
Se sentía como en el pesado sueño de un surrealista amnésico, entre aquellas paredes que parecían difuminarse lentamente como fundiéndose en la nada.


Libros viejos que no sabía si había leído, fotos diseminadas por todos lados en las que no se reconocía, botellas decorativas de formas ya perdidas... Notaba su piel ajena a sí misma; se sentía como fluyendo en su propio cuerpo, al igual que si fuera un vapor espeso recorriendo su alma.

Conforme iba perdiendo la noción del espacio y las imágenes que veía se iban diluyendo en una oscuridad atemporal, su memoria se evaporaba y desaparecía cada vez más rápido.
Notaba sus párpados cayendo lentamente cual telón sobre sus ojos, aunque no sabía si era cierto o si es que estaba perdiendo la visión.
Cuando dejó (o creyó dejar) de ver todo cuanto acontecía a su alrededor, se vio sumida en un denso vacío en el que se concentraba todo lo perceptivo dando una lugar a una nada sensorial en la que (no sabía si paradójicamente o no) se encontraba infinitamente en calma...

De como la democracia es aplastada una vez más


Y por fin, la voz de la conciencia se impuso y gritó en las mentes de todos aquellos ciudadanos: "Levantaos y reivindicad vuestros derechos, haced saber a aquellos que os quieren gobernar que seguís ahí. ¡Indignaos!"
Y así lo hicieron. Unos días más tarde, eran brutalmente desalojados por una violenta masa de policías con el supuesto objeto de limpiar una plaza (pública, por cierto) para celebrar un triunfo futbolístico.
.
.
.
Creo que aquí falla algo.

Pero sin duda lo peor de esto es la pasividad con que la gente se toma estas cosas. Que los miles, millones mejor dicho, de españoles vean en sus casas las agresiones a las que son sometidos aquellos que reclaman los derechos que deberían poseer y les de igual; es muy triste que sólo un pequeño porcentaje se sienta indignado con esto.
Por favor, tened un poco de sentido crítico y daros cuenta de que las cosas se están haciendo al revés.
Por favor, dejad de considerar normal los atentados contra la libertad.

Medicamentos


De actitud actitud frágil y salud quebradiza, se pasaba el día entre pastilla y pastilla. Medicamentos de cualquier índole abarrotaban los rincones de aquella casa blanca, impersonal y de aspecto vacío, igual al hospital que frecuentaba ya como lugar de referencia.

Le gustaba estar enferma. Le gustaba el hecho de ir a la farmacia tres días por semana cargada con recetas de todo tipo, mientras aquel farmacéutico le miraba con cara extraña, preguntándose como alguien podía soportar la carga de aquel muestrario de afecciones.

Pero ella se sentía segura en su mundo de antihistamínicos, hormonas y calmantes. Le reconfortaba saber que siempre habría un medicamento allí donde le hiciera falta para ayudarle, aquellos comprimidos le aportaban la seguridad en sí misma que nunca tuvo.

Se entretenía ordenando alfabéticamente las cajas de aquellas drogas. Drogas que, disfrazadas de ayudantes, le servían para curarse de su enfermedad más dolorosa: la vida.

Premios


Hace algún tiempo, Michelle Rain en su blog El alma de la lluvia me dio dos premios por mi blog, cosa que le agradezco mucho.

Bueno, ya que según el premio tenía que decir unas cuántas cosas sobre mí, ahí voy:
  • Me gustaría publicar un libro algún día.
  • Supongo que me gustaría que me calificaran de "extraño" considerando lo que se toma por normalidad hoy en día.
  • Mi pereza hace que escriba, vea películas y lea libros menos de lo que me gustaría (eso se ve plasmado en el asombrante ritmo de publicación que lleva este blog).
  • Empecé este curso a aprender a tocar el piano.
  • No tengo la menor idea de mi futuro, ni qué voy a estudiar ni en qué voy a trabajar.
  • Mi mayor sueño es viajar por todo el mundo, y aprender de las diferentes culturas y personas que me encuentre por mi camino.
  • Creo que la vida se me está pasando rápido para la cantidad de cosas que me gustaría hacer.
  • El clima influye bastante en mi estado anímico: los días soleados estoy contento y los nublados apático o triste.
  • Me gustaría escapar de la rutina, pero la monotonía de mi pueblo me impide hacer cosas nuevas.
Bueno, creo que ya os he aburrido bastante con mi egocéntrica entrada.
Supuestamente tendría que entregar este premio a otros cuantos blogs, pero todos aquellos que leéis este blog estáis premiados.

Un saludo y hasta la próxima.


Era una tarde de luz cálida y apacible, una tarde de nostalgia infantil, de evocación del juego lejano...

Ella se sentaba sobre el viejo sillón, algo acartonado por el tiempo. Los álamos se mecían con la suave brisa tras la ventana, en un bucólico paisaje de tranquilidad infinita.

Observaba detenidamente los recuerdos almacenados en aquella caja que sostenía sobre su regazo. Miraba las fotos recordando viejos tiempos; esbozando una sonrisa triste, desgastada por la vida, apagada...

Leía viejas cartas, legajos sueltos con historias de las que ya no se acordaba –el tiempo marcaba su rastro con el olvido–, proyectos de libro nunca terminados...
Lo observaba todo con una serenidad digna del sabio que contempla el Universo, del viejo árbol que proyecta su sombra sobre los humanos; digna del viento, que todo lo sabe.

Y allí siguió, pasando hoja tras hoja, foto tras foto, evocando tiempos pasados, recorriendo los rincones de su memoria desgastada...