LA QUINTA ESENCIA

De recuerdos olvidados


La joven Marta solía olvidarse a menudo de pequeñas cosas, como cuando iba por el pasillo y no se acordaba de qué iba a hacer o intentaba buscar algo que tenía en la mano. Aunque a ella no le importaba aquello, pues eran banalidades.

Pero el tiempo pasó y la joven Marta dejó de ser tan joven. Y los pequeños olvidos se convirtieron en algo más. Poco a poco dejó de recordar a sus viejos amigos, a sus familiares lejanos...
Sus recuerdos se consumían día tras día, y comenzó a decir incoherencias de las que sus nietos inocentemente se reían.
Sin embargo esto sí le importaba, y aún más, le dolía. Sufría cada día sabiendo que sabía un poco menos, sabiendo que puede que al levantarse ese día alguien importante hubiera desaparecido para siempre de su memoria.

Pero sobre todo, el día que mas le dolió a Marta fue el día que olvidó que olvidaba.

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Gliphe dijo... @ 4/4/12 00:28

¿Cómo puede doler algo de lo que no eres consciente? A ver si vuelves a escribir de nuevo pronto, que si no me tendré que dedicar a releer tus entradas buscando posibles minucias con las que chincharte para que vuelvas a estas labores.
Un saludo. =)

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